Hubo una estrella que quiso ser hoja. Quiso bajar y apreciar la vida. Quiso desde lo alto de un árbol dar sombra y morir en el otoño algún día. Se preguntaba si renacería con el mismo ideal en primavera. Si sería luz o si sería vera o tan solo un recuerdo una pasión, una bandera.
COLOR MORRIÑA (antipoesía) Escucho la voz que me habla en el camino. Camino que me acerca cada día al destino. El camino del adiós, el camino de olvido. Cierro ciclos, abro puertas intento hacer algo nuevo. No me aferro, por temor; a lo cotidiano y viejo. Por experiencia lo digo y no es porque yo reniego; que a mí, mis padres me hicieron en una noche de invierno... Con un corazón de hielo y de manos congeladas, guapié por toda la vera cuando emprendí mi jornada. Grité y me empujó el viento al trueno escuche muy lejos mas las lluvias me anegaron en profundo derrotero.... Pisadas ensangrentadas mis manos miré vacías y ante el espejo observé una cara sombría. Entre lo burdo de mi vida y la escasez de crecimiento que mi experiencia aporta a este color morriña con tonos de mediocridad que me atormentan... ¡¡¡Existo!!!
se destrabaron las notas... Saludos.
ResponderBorrarSaludos cordiales
Borrarmuito bonito
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