Hubo una estrella que quiso ser hoja. Quiso bajar y apreciar la vida. Quiso desde lo alto de un árbol dar sombra y morir en el otoño algún día. Se preguntaba si renacería con el mismo ideal en primavera. Si sería luz o si sería vera o tan solo un recuerdo una pasión, una bandera.
Extraño al caminar el misterio fascinante de la luz. En la densa oscuridad mis pasos claudican sin compás. Mi caída es símbolo frugal Llevando el peso de mi historia y al penar, da voces de alerta y concierta en mis andanzas un raudal. Con el viento las hojas se arremolinan y con la lluvia, avanza el río al mar. Y mis pies se resbalan por las colinas llegando indefectibles al pedregal... Dejando claras huellas, huellas de sangre sobre las piedras con las que no he de volver, a tropezar.
se destrabaron las notas... Saludos.
ResponderBorrarSaludos cordiales
Borrarmuito bonito
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