INVISIBLE
Como la gaviota enamorada de la luna,
así te miraban mis ojos
ansiando un gesto de tus manos.
Y pasaron las horas
que se convierten en días
y los días, en años
y los años en vida.
Mi esperanza sometida
y cansanda
se desvanece como humo
que el viento ha disipado.
Transparente de cariño y sin amor
camino como un espectro...
¡Completamente invisible!
Y me uno al universo fantasmal
de los que un día esperaron
demasiado de quienes nada podían dar.
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