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EL RELOJ

Sentimientos suspendidos como un péndulo de reloj. En un continuo oscilar  cada segundo me muevo, pero tan solo hacia los lados... ¡Sufro la pena de mi pueblo y lloro, con el llanto de mi gente! Llanto de voces enterradas, de ojos hundidos  sumidos en una osamenta  fría y deteriorada. Así, sentada  con mis antiguos muertos oigo su triste lamento pues al mirar  en la ventana del tiempo   ven el cumplimiento  de lo que le habían advertido a mi pueblo... ¡¡¡Sufro la pena de mi gente y con mis muertos lloro un llanto viejo!!!

AMOR CELESTE

Al recostar mi cabeza en tu pecho siento alear en mí un pájaro inquieto. Y es que al escuchar tus latidos  tan cercanos mis sentidos despiertan indiscretos. Y me acuna tu ternura y tu fragancia, y el sutil respiro de tu aliento. Siento anhelos de ti                            soy ave al viento que se apresta a morir  en las alturas. Desde tu arrullo al cielo y desde el cielo a lo divino. Que nuestra pasión se manifieste... ¡En este sublime y celestial destino!

DOÑA BLANCA

En un alto caballo y su mirada hacia el cielo cabalga Doña Blanca predicando el evangelio. Sentada muy derecho  montada en Campanero despliega en su porte un ademán altanero. Con su "verdad" nadie puede  contener su contrafallo. Ella es la fiscal y juez al montar en su caballo. Así en su justicia propia, no volteaba hacia los lados. Cuando mira nunca ve al niño necesitado ni a la mujer en el pozo ni al hombre endemoniado ni al leproso, ni al ciego ni al odiado publicano. "Todo está predestinado" sermoneaba Doña Blanca "Si aceptas, heredas el cielo... y si no, estas..., condenado".

INVISIBLE

Como la gaviota enamorada de la luna,    así te miraban mis ojos ansiando un gesto de tus manos. Y pasaron las horas  que se convierten en días  y los días, en años  y los años en vida.  Mi esperanza sometida  y cansanda  se desvanece como humo  que el viento ha disipado. Transparente de cariño y sin amor camino como un espectro...   ¡Completamente invisible!  Y me uno al universo fantasmal  de los que un día esperaron  demasiado de quienes nada podían dar.

PUEDO

Puedo describir tu rostro, con mis ojos cerrados Ojos de miel, cara de luna, labios rosados. Puedo sentir tus manos incendiar mis inviernos Dulces quimeras, brisa por viento, cielo estrellado. Y respiro tu aliento en la cercanía de tus labios en los míos. Tu cobija de piel y labios hambrientos despiertan mi huesos dormidos. ¡Y yo tan solo puedo...,  y puedo porque quiero  y quiero con pasión estar contigo!

LUZ DEL ALBA

Cerrando mis ojos a la noche apresuré mis pisadas hacia el comienzo del día. Un destello de esperanza se fundió fugaz  con la claridad de la aurora. Sentí mi corazón renacer..., ¡y sobre mi pecho de Luna un pequeño rayo de Sol! Dejé su luz encendida                             y en mis manos sostuve la victoria.

TIERRA LEJANA

¡He llorado de añoranza también.     he cantado de orgullo!                       Mi alma sigue enamorada                    de lo que un día fue suyo... No se cansan mis ojos de extrañar sus palmeras ni las flores ni los prados de su eterna primavera. En sus lagos y ríos se sumerge mi espíritu. Atrás dejo el resabio de foráneas influencias. Retomo mi cultura mi bandera y mi fe. Me despojo del invierno y su enfermiza palidez... Hablo, canto y verso rechazando por completo los sonidos del inglés. Vuelo con la brisa del mar, y me veo arrullada en el vaivén  de las olas del Caribe...                Y visualizo mi alma,                     trigueña de sol,                        ...